El relieve de Faraján es muy montañoso y poco adecuado a las tareas agrícolas por lo que predomina la ganadería, especialmente el cerdo y la cabra. No obstante en ambos márgenes del río abunda el castaño, el pino y las dehesas de encinas y alcornoques. Los orígenes del municipio se remontan a la época árabe cuando Faraján, en árabe “lugar frondoso o delicioso”, era lugar de reposo y descanso. Tras la conquista cristiana, el pueblo quedó prácticamente abandonado siendo repoblado con familias cristianas. Tras la Guerra de la Independencia contra los franceses (1.814), Faraján recibió el título de “Villa” por su valor y fidelidad. Los primeros días de agosto, 5, 6 y 7 se celebran las fiesta patronales con motivo del patrón del municipio, San Sebastián. A Faraján se llega por la carretera local que enlaza con las comarcales C-339 que une Sevilla con la Costa del Sol y C-341 Ronda-Algeciras. La distancia hasta Ronda es de 25 km. |