Rodeado de espesos bosques de castaños, Igualeja es un excelente mirador hacia el Valle del Genal. No en vano nace, en un paraje de singular belleza de este municipio, el río que da el nombre y la vida al valle que se extiende hasta el Campo de Gibraltar. Por donde el río Genal se abre camino abundan los barrancos, y la vegetación de ribera se vuelve en ocasiones impenetrable desembocando, aguas abajo, en rocosas laderas sin apenas manto vegetal, en un contraste natural de gran dramatismo. Igualeja encarna todo el sabor y el encanto de los pueblos blancos, con sus casas resaltando sobre el verde de los castañares que se visten de una variada gama de ocres en otoño para ofrecer uno de los espectáculos naturales más impresionantes de la Serranía. |